La paradoja del doble experimentador

He ideado un experimento mental (puesto que no tenemos máquinas del tiempo) que he denominado “la paradoja del doble experimentador” en el cual hace más compleja si cabe la paradoja anterior.
En mi ejercicio mental imaginaremos dos personas en dos habitaciones separadas, las dos tienen una maquina que puede ver el futuro y las dos ven el mismo lugar del espacio-tiempo; una plaza llena de gente y 30 minutos en el futuro, pero ninguna de las dos conoce que hay otro experimentador mirando lo mismo.
A al primero se le dice que debe intervenir, es decir; realizar alguna actuación para cambiar lo que ha visto. Al segundo se le dice que no se acerque a la plaza hasta  al menos hasta que no pase la hora en la que va a suceder todo.
Hay una cámara en dicha plaza que grabará todo lo que pasará y esta misma grabación se le hará visionar al segundo experimentador.

Durante el visionado los dos experimentadores pudieron ver lo mismo pero lo que visionaron no llegó a suceder en la realidad tanto para uno como para el otro. Lo curioso es que el segundo experimentador no sabia que había otro experimentador y tampoco que iba a realizar una acción para cambiarlo todo.
“La realidad” pues seria mucho más compleja de lo que llegamos a pensar y es un misterio como podemos compartirla.